La guerra entre Ucrania y Rusia volvió a escalar con fuerza en medio de la conmemoración de los 40 años del desastre de Accidente de Chernóbil. En las últimas horas, al menos 16 personas murieron tras una serie de ataques cruzados que impactaron tanto territorio ucraniano como zonas bajo control ruso.
Los bombardeos incluyeron el uso de drones y artillería en varias regiones, dejando víctimas civiles y daños en zonas residenciales. Las autoridades confirmaron que los enfrentamientos se intensificaron justo durante la fecha simbólica del aniversario, lo que ha generado preocupación internacional por el riesgo de una escalada aún mayor del conflicto.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió que estos ataques reavivan el temor a una catástrofe nuclear, recordando que la guerra mantiene en riesgo infraestructuras sensibles como la zona de Chernóbil. Además, señaló que la comunidad internacional no puede ignorar lo que calificó como una amenaza creciente.
Los enfrentamientos forman parte de una guerra que ya supera los cuatro años y que ha dejado miles de víctimas y una crisis humanitaria de gran escala en Europa. En este nuevo episodio, la coincidencia con una de las tragedias nucleares más graves de la historia aumenta la tensión global y el temor por posibles consecuencias aún más devastadoras.
