Una intensa y sorpresiva lluvia se registró en la tarde del miércoles 28 de enero de 2026 en Medellín, dejando una de las precipitaciones más fuertes del año, especialmente en el sector de El Poblado, donde en apenas 44 minutos cayó una cantidad de agua equivalente a la de todo un mes completo.
El fuerte aguacero provocó el desbordamiento de quebradas, acumulación de lodo, inundaciones en vías principales y afectaciones a la movilidad en zonas clave de la ciudad. Sectores residenciales y comerciales quedaron anegados, varios vehículos resultaron atrapados por la corriente y se reportaron daños en la infraestructura vial, lo que generó congestión y momentos de angustia entre conductores y peatones.
Las autoridades de gestión del riesgo y los organismos de socorro atendieron múltiples emergencias relacionadas con inundaciones, caída de árboles, colapso de muros y taponamiento de alcantarillas. Aunque la situación fue crítica, se confirmó que no hubo víctimas fatales, mientras continúan las labores de limpieza, evaluación de daños y monitoreo ante la posibilidad de nuevas lluvias.
Este episodio vuelve a encender las alertas sobre el impacto del cambio climático y la vulnerabilidad de algunas zonas urbanas frente a eventos extremos, recordando la importancia de la prevención, el mantenimiento de los sistemas de drenaje y la atención oportuna de las emergencias.







