Recaudo sube, pero las vías principales siguen deterioradas
El debate sobre la infraestructura vial en el departamento de Córdoba volvió a encenderse tras los duros cuestionamientos del gobernador Erasmo Zuleta Bechara respecto al destino de los millonarios recursos recaudados en las casetas de peaje de la región. Mientras que los conductores cordobeses asumen tarifas cada vez más altas —con incrementos que este año llegaron al 7,1% en estaciones clave debido a acuerdos contractuales indexados por encima del promedio nacional—, el estado físico de los corredores viales estratégicos presenta baches crónicos, hundimientos de banca y obras inconclusas que frenan la competitividad regional.
El malestar radica en que el flujo de caja generado por peajes de alto tráfico como El Purgatorio, Los Cedros, Mata de Caña, La Apartada, San Carlos y Los Manguitos (administrados en su mayoría por la concesión Ruta al Mar y vigilados por la Agencia Nacional de Infraestructura – ANI) no se está traduciendo en inversiones proporcionales visibles dentro del departamento. Los liderazgos locales y gremios de transportadores señalan que, a pesar de pagar puntualmente por transitar, tramos críticos como la vía Chinú–Lorica–San Bernardo o los pasos urbanos como el de Lorica quedaron desfinanciados o sin las variantes prometidas, obligando en algunos casos a la Gobernación de Córdoba a asumir las reparaciones con recursos propios para mitigar los riesgos de accidentalidad.
Análisis del Destino del Recaudo Vial
- El modelo de concesión y centralización: Bajo el esquema actual, gran parte del dinero recaudado no se queda de forma directa en el municipio o departamento donde está instalada la caseta. Los recursos ingresan a fiducias nacionales para financiar la estructuración financiera global de los macroproyectos viales, lo que genera retrasos notables para atender los daños inmediatos en las carreteras locales.
- Sobrecosto para los cordobeses: Mientras el incremento general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para los peajes del país se fijó en un 5,10%, en Córdoba las seis estaciones principales sufrieron un impacto del 7,1% debido a un 2% adicional pactado por conceptos de normalización, un cobro que los usuarios catalogan como injusto frente al mal estado de la malla vial.
- Asunción de responsabilidades: La falta de mantenimiento rápido por parte de las entidades nacionales (como el Invías en vías no concesionadas o la ANI mediante los privados) ha forzado un cambio de estrategia regional. La Gobernación ha tenido que destinar presupuestos propios para obras huérfanas de la Nación, como el Puente de La Doctrina o los tramos viales deteriorados por las temporadas de inundaciones.







