La guerra entre Ucrania y Rusia volvió a escalar en las últimas horas tras una nueva ola de ataques con drones y misiles que dejó víctimas, heridos y daños en infraestructura estratégica de ambos países.
Según reportes oficiales conocidos este martes, un misil balístico impactó la ciudad de Priluki, en la región ucraniana de Chernígov, dejando al menos dos personas fallecidas y más de 17 heridas, entre ellas un menor de edad. Las explosiones también causaron severos daños en viviendas y establecimientos comerciales.
En la región de Sumy, cercana a la frontera, drones rusos atacaron infraestructura civil provocando la muerte de dos hombres y dejando varios lesionados. Mientras tanto, otras ciudades como Kharkiv e Izmail también reportaron ofensivas aéreas y daños en instalaciones estratégicas, especialmente en zonas portuarias y energéticas.
El presidente Volodímir Zelenski advirtió sobre posibles movimientos militares rusos desde Bielorrusia y ordenó reforzar la vigilancia en las fronteras del norte del país. Desde el Kremlin negaron estar preparando una nueva incursión terrestre, aunque las tensiones continúan aumentando.
Del lado ruso, las autoridades aseguraron haber interceptado varios drones dirigidos hacia Moscú y otras regiones como Kursk, Rostov y Yaroslavl. Algunos ataques habrían afectado instalaciones relacionadas con el sector energético, obligando al despliegue de equipos de emergencia.
La confrontación entre ambas naciones sigue generando preocupación internacional debido al incremento de ataques de largo alcance, el uso masivo de drones y las advertencias militares emitidas por ambos gobiernos en medio de un conflicto que ya completa más de cuatro años.







