Expertos y autoridades climáticas advirtieron que Colombia podría enfrentar un fenómeno de El Niño más intenso que el registrado en 2024, situación que podría generar fuertes impactos en el clima, los recursos hídricos y la demanda de energía en el país.
Según los análisis conocidos, el posible aumento de temperaturas y la disminución de lluvias podrían afectar considerablemente los niveles de embalses y sistemas de generación eléctrica, incrementando la presión sobre el consumo energético nacional.
Especialistas señalan que el país debe prepararse ante posibles escenarios de sequía, incendios forestales y dificultades en sectores agrícolas, especialmente en regiones vulnerables a las altas temperaturas.
La situación también genera preocupación por el aumento en el uso de energía eléctrica debido al calor extremo, lo que podría elevar la demanda y poner a prueba la capacidad del sistema energético colombiano.
En distintas zonas del país, autoridades ambientales y organismos de gestión del riesgo comenzaron a reforzar llamados de prevención y ahorro de agua y energía frente a la posibilidad de un fenómeno climático severo.
El tema ha despertado debate entre ciudadanos y expertos, quienes recuerdan las afectaciones que dejó El Niño en años anteriores, incluyendo racionamientos, incendios y pérdidas en cultivos.
Mientras continúan los monitoreos climáticos internacionales, las próximas semanas serán clave para determinar la intensidad real del fenómeno y las medidas que deberá adoptar el país para enfrentar sus posibles consecuencias.







