La indignación se desató en redes sociales luego de que se conociera un video grabado dentro de una base militar en Hacarí, Norte de Santander, donde un soldado aparece agrediendo brutalmente a un perro frente a otros uniformados.
Las imágenes provocaron una fuerte ola de rechazo ciudadano y obligaron al Ejército Nacional a reaccionar de manera inmediata. La institución confirmó la apertura de un proceso de desvinculación contra el militar implicado y anunció investigaciones internas para establecer responsabilidades disciplinarias.
El caso ocurrió en la base militar Filo Banderas, ubicada en una zona rural del municipio de Hacarí. En el video, difundido masivamente en redes sociales, el uniformado es señalado de atacar violentamente al animal, escena que generó repudio entre organizaciones defensoras de animales y miles de usuarios en internet.
Tras el escándalo, el Ejército aseguró mediante un comunicado oficial que rechaza cualquier acto de maltrato animal y sostuvo que este tipo de comportamientos contradicen los principios de la institución. Además, confirmó que el perro recibió atención veterinaria luego de lo ocurrido.
El episodio despertó nuevamente cuestionamientos sobre los controles dentro de algunas unidades militares y reavivó el debate sobre las sanciones contra quienes cometen agresiones contra animales en Colombia.
Defensores animalistas exigieron que el caso no quede únicamente en sanciones administrativas y pidieron que las autoridades judiciales determinen si existen delitos relacionados con maltrato animal.
La difusión del video mantuvo durante horas el nombre de Hacarí entre las tendencias más comentadas en redes sociales, mientras cientos de personas reclamaban castigos ejemplares contra el uniformado involucrado.







