En Colombia, una nueva normativa educativa refuerza el derecho de los estudiantes a recibir acompañamiento antes de que los colegios tomen decisiones como la pérdida del año o la exclusión del plantel.
La medida establece que los centros educativos deben ofrecer apoyo académico, informar a las familias y documentar el proceso antes de aplicar sanciones.
Este cambio busca que los alumnos no sean castigados sin haber tenido oportunidades reales de mejora, promoviendo una educación más justa, inclusiva y humana. Los padres, docentes y estudiantes deberán ahora trabajar en conjunto para garantizar que se cumplan los nuevos protocolos de orientación y evaluación.







