El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, generó una fuerte polémica al responder con la frase “los ricos también lloran” al gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave, tras la denuncia pública de la grave crisis financiera que enfrenta esa institución y que ha afectado el pago de salarios del personal médico y administrativo.
La controversia se desató durante una entrevista radial en Caracol Radio, cuando Jaramillo fue consultado por la crítica situación denunciada por Arroyave, quien había manifestado entre lágrimas que la deuda de las EPS con el hospital supera los 27.000 millones de pesos, lo que ha dejado a cerca de 400 trabajadores sin salario durante varios meses.
En su respuesta, el ministro atribuyó la crisis no a la falta de recursos del Gobierno Nacional, sino a problemas históricos de administración y a la “politiquería” en la gestión del centro asistencial, señalando que se trata de un hospital de carácter departamental y contrastándolo con otras instituciones del mismo municipio que, según él, han tenido una mejor gestión.
Las declaraciones de Jaramillo no pasaron desapercibidas y recibieron duras críticas de varios sectores políticos y sociales. Políticos como el exministro de Salud Alejandro Gaviria calificaron las palabras del titular de la cartera como arrogantes y faltas de sensibilidad ante la situación de trabajadores de la salud. Desde otras voces se calificó al ministro de “indolente”, criticando su gestión y llamando la atención sobre la difícil realidad que enfrentan muchos centros hospitalarios en el país.
