Jairo Miguel Torres Oviedo obtuvo una victoria contundente en la consulta electrónica de estamentos realizada el 14 de noviembre, alcanzando el 84,97 % de los votos (8.579 sufragios), muy por encima de los demás candidatos. La jornada contó con la observación de la Personería de Montería, la Procuraduría y la Contraloría, en un proceso que habilitó a más de 15.000 integrantes de la comunidad universitaria para participar.
Aunque los resultados ratifican su fortaleza política dentro de la institución, la consulta volvió a evidenciar un desequilibrio en la participación: el estamento estudiantil concentró más del 90 % del total de votos, mientras que los docentes apenas superaron el 3 %. Este contraste ha reactivado el debate sobre si la consulta representa realmente una visión equilibrada de la universidad o si el peso mayoritario de un solo estamento termina inclinando la balanza de forma automática.
Torres, quien aspira a continuar como rector para el periodo 2026-2031, manifestó que este respaldo respalda su ruta de transformación institucional, regionalización y formalización laboral del personal tercerizado. Sin embargo, su prolongada influencia en la Universidad de Córdoba y su reciente denuncia sobre un supuesto “plan criminal” en su contra han generado cuestionamientos sobre el clima interno, la polarización y la necesidad de mayores garantías para todas las corrientes universitarias.
El Consejo Superior definirá el 5 de diciembre si avala la continuidad de Torres Oviedo al frente de la Universidad de Córdoba. Entre tanto, la comunidad académica sigue dividida entre quienes ven en él un liderazgo consolidado y quienes consideran que su permanencia prolongada podría limitar la renovación institucional
