El presidente Gustavo Petro sorprendió con nuevas declaraciones al asegurar que el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos se encuentra “suspendido de facto”. Esta afirmación marca un giro en la relación comercial entre ambos países y ha generado diversas reacciones en el ámbito político y económico nacional.
Según el mandatario, la aplicación del tratado ha afectado negativamente a sectores estratégicos de la economía colombiana, como el agro y la industria, y por ello considera que las condiciones actuales no benefician al país. Petro también señaló que su gobierno revisará los términos del acuerdo con el fin de proteger la producción nacional y garantizar la soberanía económica.
Aunque no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte del gobierno de Estados Unidos, la declaración ha encendido el debate sobre las implicaciones comerciales y diplomáticas que podría traer esta postura.
El gobierno colombiano prevé iniciar un proceso de evaluación técnica y jurídica sobre el alcance del TLC, al tiempo que reitera su intención de priorizar los intereses del país en cualquier relación bilateral.
