BOSTON — En una jornada que quedará grabada para siempre en los libros de oro del fútbol sudamericano, la selección de Paraguay logró una hazaña sin precedentes al eliminar a Alemania en la tanda de penales (4-3), tras igualar 1-1 en los 120 minutos de juego. Con este resultado en el Estadio de Boston, la Albirroja se metió de cabeza en los octavos de final del Mundial 2026 y provocó la caída de un gigante.
El encuentro fue una batalla táctica de alta intensidad. Paraguay golpeó primero al minuto 42 gracias a un certero cabezazo de Julio Enciso que desató la euforia guaraní. Sin embargo, la respuesta teutona no se hizo esperar en el complemento: al minuto 54, Kai Havertz puso el empate definitivo también por la vía aérea. El drama aumentó en la prórroga cuando el VAR anuló un gol al defensor alemán Jonathan Tah por falta previa sobre el arquero Orlando Gill.
En la definición desde los doce pasos, la figura de Orlando Gill se agigantó. El guardameta paraguayo detuvo los remates de Havertz y Woltemade. Tras un fallo final de Tah, el defensor José Canale ejecutó con total frialdad el penal definitivo para sellar la clasificación. Esta derrota marca un hito absoluto en la historia de las citas mundialistas: es la primera vez que Alemania pierde una tanda de penales en una Copa del Mundo.
Tras la histórica hazaña, el presidente Santiago Peña decretó feriado nacional en Paraguay. El combinado dirigido por Gustavo Alfaro ya prepara las maletas para viajar a Filadelfia, donde buscará seguir haciendo historia el próximo 4 de julio ante el ganador del cruce entre Francia y Suecia.







