Tras saldar su pena de 5 años de prisión en Bogotá por el desfalco de las regalías, el exmandatario abandonó el centro carcelario
El exgobernador del departamento de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus, recuperó su libertad tras cumplir la condena de 5 años y 3 meses de prisión que le había impuesto la Corte Suprema de Justicia de Colombia. El exmandatario se encontraba recluido en el pabellón de servidores públicos de la cárcel La Picota, en Bogotá, lugar donde purgó su pena por los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación.
Lyons Muskus, quien rigió los destinos de Córdoba entre 2012 y 2015, firmó su boleta de salida tras saldar el tiempo requerido por la justicia penal, luego de acogerse a un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. Su proceso estuvo marcado por la entrega de información clave que permitió destapar el entramado del ‘Cartel de la Toga’ y la captura del entonces fiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno. A pesar de recuperar la libertad ambulatoria, el exgobernador mantiene vigentes millonarios compromisos de reparación económica con el Estado y las inhabilidades para ejercer cargos públicos.
El balance del desfalco y los compromisos pendientes
- La condena en suelo colombiano: A diferencia de otros implicados, el proceso de reclusión de Lyons se surtió en la capital de la República bajo estrictas medidas de seguridad, luego de que regresara al país para responder por el saqueo a los fondos de Ciencia, Tecnología e Innovación de las regalías de Córdoba.
- El acuerdo de reparación: Para acceder a los beneficios judiciales que le permitieron salir de La Picota, el exmandatario se comprometió a la devolución de 4.000 millones de pesos, destinados a resarcir parte del daño patrimonial causado por los llamados ‘Cartel de la Hemofilia’ y convenios fantasmas de salud.
- Vigilancia de las veedurías: La salida de prisión del exgobernador genera opiniones divididas en la opinión pública caribeña, donde diversos sectores sociales exigen que se haga un seguimiento estricto al cumplimiento de la entrega de los bienes prometidos y a los procesos fiscales que aún adelanta la Contraloría.







